viernes, 19 de septiembre de 2008

Singleness




Medio plato de pimientos fritos enfriándose y la conocida sensación de indiferencia en el pecho. Ahora, como siempre, me toca recoger los pedacitos de la estrella que yo sola -once again- rompí... pero como dicen, el alacrán pica porque es su naturaleza.

... ¿Cómo te atreves a decir que eres el mismo que pasaba conmigo las noches del domingo con olor a café, mayeutica y frases de Confucio?

Mentira!! ...si tan solo lo fueras... si todo se hubiera quedado en ese primer beso inocente de "a ver si te atreves"... que tranquilos estaríamos los dos, pero también, que poco hubiéramos aprendido.

Pero no... decidiste llegar y cambiar mi vida, volverte parteaguas, razón y argumento. Sustancia, receta, llanto y pesadilla. Del cielo a la tierra, del blanco al negro, pasando por todos los tonos de gris.

¿Y ahora yo que hago??? ¿cómo sigo mi vida sin la única chispa que me prende la voluntad y la esperanza? ¿cómo me enamoro otra vez y sigo adelante si eres un parámetro inigualable de lo que quiero pero se que no puedo tener? Si fuéramos más parecidos... o quizás completamente diferentes...

Te tengo presente muy a pesar de mi y de mis esfuerzos... inútil, intenso, desesperante y real. Como tatuaje de los que no se borran y que a pesar de mi molestia, al verlo me recuerda los mejores momentos... toda una vida y dos cielos contigo.

Te debo y me debes estar soltera siempre y no tener nunca más ganas de intentar cambiarlo. Te debo y me debes 4 años maravillosamente confusos, de esperas y silencios, de apariciones fugaces, de miedos, de prohibiciones, de lucha, de amor!!!!!

4 años que no se van a pesar de que los tiro a la basura y empiezo un cuaderno nuevo cada mes... 4 años de aprender a quererte de lejos y a desearte lo mejor, sabiendo que no es conmigo.
4 años de sentirte en las palabras y oírte en TODAS las malditas canciones!!!!

Enséñame a seguir, a soltarte y continuar... a dejar que la vida pase "OK", sin novedades en el puerto -lo que no eres tu, no es novedad- sencilla, apacible y sobre todo con un objetivo.

Enséñame a hacer un mundo nuevo, con parches, como el que tenía contigo, pero que este sólo sea mio y en verdad me pertenezca. Enséñame a desear de nuevo, a ilusionarme, a dejar de comparar y disfrutar un Canderel Delights sin evocarte... Lo dejo todo en tus manos dada tu capacidad y experiencia, tu lo haces muy bien... ¿¿me enseñas?? porque te juro que aunque lo intento, yo de verdad, no puedo dejar de pensarte.

7 comentarios:

Marina dijo...

Siempre es preciso saber cuándo se acaba una etapa de la vida. Si insistes en permanecer en ella más allá del tiempo necesario, puedes perder la alegría y el sentido del resto.
Cerrando círculos, cerrando puertas o cerrando capítulos. Como quieras llamarlo, lo importante es dejar ir momentos de la vida que se van clausurando. ¿Terminaste con tu trabajo? ¿Se acabó la relación? ¿Ya no vives más en esa casa? ¿Debes irte de viaje? ¿La amistad se acabó?
Puedes pasar mucho tiempo de tu presente revolcándote en los porqués, en devolver el casete y tratar de entender por qué sucedió tal o cual hecho, pero el desgaste puede ser innecesario porque las experiencias de la vida son como hojas de árbol que caen al río del tiempo: algunas quedan atrapadas en remolinos pasajeros, pero tarde o temprano siguen el curso de la corriente.
No podemos estar en el presente añorando el pasado. Ni siquiera preguntándonos por qué. Lo que sucedió, sucedió y hay que soltar, hay que desprenderse. No podemos ser niños eternos, ni adolescentes tardíos, ni empleados de empresas inexistentes, ni tener vínculos con quien no quiere estar vinculado a nosotros.
Los hechos pasan y hay que dejarlos ir. Por eso a veces es tan importante destruir recuerdos, regalar presentes, cambiar de casa, romper papeles, tirar documentos, vender o regalar libros. Los cambios externos pueden simbolizar procesos interiores de superación.
No esperes que te devuelvan, que te reconozcan, que alguna vez se den cuenta de quién eres. Suelta el resentimiento. Si enciendes tu pantalla mental para pasar y repasar la película del asunto, lo que puedes conseguir, fuera de perder el tiempo, es amargarte y afectar a los de tu entorno cercano.
La vida está para adelante, nunca para atrás. Porque si andas por la vida dejando "puertas abiertas", por si acaso, nunca podrás desprenderte ni vivir lo de hoy con satisfacción y libertad.
Noviazgos o amistades que no clausuran, posibilidades de "regresar" (¿a qué?), necesidad de aclaraciones, palabras que no se dijeron, silencios que lo invadieron... ¡Si puedes enfrentarlos ya y ahora, hazlo! Si no, déjalo ir, cierra capítulos. Dite a ti mismo que no, que no vuelve. Pero no por orgullo ni soberbia, sino porque ya no encajas allí, en ese lugar, en ese corazón, en esa habitación, en esa casa, en ese escritorio, en ese oficio. Ya no eres el mismo que se fue hace dos días, hace tres meses, hace un año. Por lo tanto, no hay nada a qué volver.
Cierra la puerta, pasa la hoja, cierra el círculo. Ni tú serás el mismo, ni el entorno al que regresas será igual, porque en la vida nada se queda quieto, nada es estático.
Es salud mental, amor por ti mismo, desprender lo que ya no está en tu vida. Recuerda que nada ni nadie es indispensable. Ni una persona, ni un lugar, ni un trabajo, nada es vital para vivir, porque cuando tú llegaste a este mundo lo hiciste sin ese adhesivo; por lo tanto, es "costumbre" vivir pegado a él, y es un trabajo personal aprender a vivir sin él, sin el adhesivo humano o físico que hoy te duele dejar ir.
Es un proceso de aprender a desprenderse, y humanamente se puede lograr, porque, te repito, nada ni nadie nos es indispensable. Sólo es costumbre, apego, necesidad. Pero cierra, clausura, limpia, tira, oxigena, despréndete, sacude, suelta. Hay tantas palabras para significar salud mental y cualquiera que sea la que escojas, te ayudará definitivamente a seguir para adelante con tranquilidad.
Así es la vida (Paulo Coelho)

Marina dijo...

Hola MAr!!!!
Tanto tiempo!!! Se me pasó tu post anterior... me hubiera gustado tanto saludarte para tu cumple!!!
Leyendo tu post quise regalarte este texto anterior, quizá ya lo conozcas, pero a mi me hace bien leerlo en situaciones como la que estás...Perdón porque se hizo larguísimo acá en los comentarios.
Te mando un beso enorme, espero que no "desaparezcas" por largos tiempos...
Y te mando mucha "buena onda" para salir de este "sentimiento" que se nota te tiene así como en el aire, confusa... sos muy joven, y todo pasa, y ya llegará alguien que te haga olvidar para recomenzar... te merecés ser feliz!
Besotes

mike dijo...

Pasa la hoja...

pero de yerbabuena, jijiji. Así dice alguien que yo conozco ;)

Perdón, no quiero ser irreverente, sólo quisiera hacerte sonreír con algún comentario. Creo entenderte, y no hay nada adecuado que yo pueda decir.

te mando un abrazo gigantesco!

Andrés C dijo...

Todo lo que pueda llegar a tus ojos y oídos, no pasará de ahí. El corazón no entiende de seperaciones cuando encuentra la plenitud en otro corazón. Lo único que puedo decir es; te entiendo, entiendo perfectamente ese actuar, ese sentir que aunque no tenga justificación alguna para la razón, para el corazón no existe otra manera de actuar, porque, para bien o para mal... él (tu corazón) ya decidió quién es la persona que lo hace vibrar.
¿consejos? ninguno. ¿porras? todas las que pueda darte. Ánimo!

Queiles dijo...

Me dejas con la boca abierta de como expresas lo que sientes.Estamos contigo.Déjate ver algo más por acá ,linda.Y mucho ánimo.
Besos

Mar dijo...

Mil besos y mil gracias...

Anónimo dijo...

"L'amour est par excellence ce qui fait être"
Saludos Fermina.