martes, 15 de abril de 2008

The long goodbye





Endeudada, empachada y con el corazón roto… no tengo ánimos de nada y me da igual estar así…

Siempre había creído que en mi vida las cosas se iban a acomodar (en cada uno de los sentidos que tenía que acomodarse) pero hoy en verdad ya no lo creo y además ya no tengo ánimos de poner de mi parte para enderezarla.

De alguna manera sentía que la vida me debía algo a cambio de todo lo que me había quitado a lo largo de los años, pero hoy creo que así como me ha quitado cosas y personas, también yo me he buscado que me pasen cosas malas, así que supongo que estamos a mano… una especie de karma??? Who knows.

Brokenhearted again… y esta vez juro que no tenía ni idea de donde me estaba metiendo.
Lo único que en un momento dado debo agradecer, es que no me involucré de más con el sujeto en cuestión. Y no tanto por mi, sino por evitarle a él la molestia de darse cuenta de que soy completamente otra persona a la que cree conocer, porque se que llegado el momento, todo se hubiera muerto igual y ahora al menos puedo decir que no fue del todo mi culpa que se acabara.

Que ironía pensar en que me dijo que yo era una persona con quien podía ser “el mismo” sin mascaras y sin pretensiones… bueno, pues creo que yo nunca había sido más falsa, que cuando conviví con él, en este “corto-largo” tiempo… una historia que se acaba sin empezar, que se queda a medias, que se pierde y se encuentra, siempre a conveniencia del señor, siempre cuando puede, cuando quiere y se le ofrece… siempre así.

Todo lo puedo pasar en la vida, menos que me quieran ver la cara de tonta…. Porque a pesar de que mucha gente cree que la tengo y que es fácil hacerme creer cosas, muy en el fondo se lo que es cierto y lo que no, aunque carezca de la mínima capacidad de experesarlo, al menos de forma verbal… as usual… soy una persona que se expresa mejor de forma escrita porque creo que mis neuronitas necesitan esos 4 segundos más que el resto de la gente para decir las cosas, por eso hablando me trabo, mezclo las palabras, cuento mal las cosas… no soy buena para hablar, la verdad, pero en el fondo me doy cuenta de las cosas… believe it or not.

¿Cómo culparlo???
Como antes decía, seguramente esta situación es un karma que tengo pendiente… aún no me acuerdo de lo que debo, pero seguro en unos días o meses, recordaré la jalada que le hice a alguien y por la cual merezco que una persona que de verdad me gustaba y con quien en serio quería relacionarme, piense en mí sólo para entretenerse, para que lo escuche, para que lo acompañe, para que lo apapache… Estar así y sentirme así, se lo debo a alguien, que seguramente en algún momento se sintió mal por mi y yo no lo merecía…


Cuando era chiquita y conocía a alguien que sentía lastima por mi, por la situación de mi vida y la serie de eventos raros, feos, tristes e incomprensibles que la componían (y aún la componen, con la suma de los nuevos, que siguen sin estar naaada padres) siempre me decía que existía alguien para mi… para que creara a la familia que nunca tuve y para ser muy feliz, porque –según esto- yo me lo merecía.

Hoy no creo que me lo merezca y tampoco creo que exista alguien para mí.
Si es que existió alguna vez, no sé si ya pasó frente a mis ojos y la miopía emocional, aunada a la soberbia y al “me merezco algo mejor” me impidió verlo, pero de cualquier manera, no importa.

No tengo la suficiente madurez para asumir un compromiso y aunque me muero porque alguien me quiera, se que cuando eso ocurriera yo saldría corriendo, porque no se querer a nadie, así que supongo que si estoy sola, debe ser por justicia divina… o pendejez emocional, heredada de mi papá.

No se quien inventó los jueguitos a la hora de ver si andas con alguien, lo que si sé es que a pesar de que los odio con el alma, soy experta en jugarlos, siempre y cuando tenga yo el control. Han existido en mi vida amorosa varios niños que son mis velitas, que los uso cuando quiero o necesito, que me escuchan y me aconsejan aunque no les tome en cuenta y me importen 3 pepinos… el punto es ver cómo duele estar del otro lado de la moneda, y llorar con lágimas calmaditas, con cara de profunda decepción cuando te pasa lo mismo a ti… No hay factura que se quede sin pago en la vida, tarde o temprano todo llega.

Me pregunto si en verdad la sinceridad es la opción cuando hemos de relacionarnos con la gente. Y lo digo por las consecuencias que tiene, tanto buenas pero sobre todo malas, las huellitas que deja en el corazón y las expectativas que crea… sumándole a todo esto que las personas solemos mentir bastante, navegando con bandera de sinceros y entonces, lo que creíamos que era cierto resulta que era puro choro… y nos lleva de regreso al punto de la incertidumbre y la angustia… que relajo.

Creo que ya superé la tristeza hace 1 rollo de Oreos y 19 kleenex con mocos, ya ni siquiera puedo llorar, mas bien me siento indiferente, no me voy a reír pero tampoco voy a seguir llorando.

Siento el corazón como un vagabundo, con todo y un palito del que cuelga un paliacate rojo, cargando recuerdos, caminado sin destino, sin amores, sin hogar. No es capaz de amar y por lo tanto no puede pretender ser amado. No me gusta verlo así pero no se como consolarlo.

Tal vez ese sea mi destino, vagabundear con el corazón indiferente, sin comprometerme y sin sufrir por eso, simplemente aceptar que “infancia es destino” y que no puedes pedir lo que no tienes, porque nunca aprendiste a querer algo diferente…

4 comentarios:

mar y blanca tárraga sánchez-tembleque dijo...

nadie existe para nosotros, puedes con alguien en un camino y recorrelo juntos más o menos tiempo,pero eso no importa.Sólo es importante no quedarte hecha jirones por el camino.

Andrés C dijo...

es justo cuando menos crees... que acabas por encontrar... y sí, lo importante es keep walking!

Fede Romo dijo...

" Porsupuesto que se puede confiar en las malas personas, no cambian jamás.."....Animo Mar ;)

Ale dijo...

Tu destino, además de escribir bien, es ser libre, estando con alguien o sola. Gracias por estos momentos que compartes.
Un beso, desde la patagonia,
Ale.